Flotar por horas, como volver al vientre materno

Un colchón de agua. Ése era el sueño de mi infancia. Una amiga mía tenía en su casa uno y nosotras nos pasábamos ahí, saltando y tiradas sobre él, sintiendo el arrullo del agua. Tenía 9 o 10 años, pero poco después cambié de colegio y desde entonces nunca más volví a pensar en ese colchón. Hasta ahora.

Esa imagen de mi infancia volvió a mi mente como un flashback cinematográfico. Fue esta semana, mientras flotaba en una cabina cerrada con 500 kilos de sales epsom (sulfato de magnesio) en una típica casona de Boedo. Allí funciona un flotario, uno de los pocos que hay en el país y casi el único que queda en la ciudad de Buenos Aires.

Flotar sin esfuerzo, sin sentir el peso de la caprichosa gravedad que quiere arrastrar, indefectiblemente, hasta el fondo. Flotar por horas en la serenidad del silencio, en la oscuridad, sostenido por el agua cálida (siempre entre 35 y 36 grados), densa, salina, que envuelve el cuerpo como si fuera un vientre materno. Porque estando ahí la asociación con la vida intrauterina se vuelve casi obvia. Y es fácil imaginar por qué un bebe se siente seguro y a salvo en la panza materna.

La primera vez que leí sobre los flotarios fue hace años, en alguna revista de divulgación científica. Después, lo vi en Dr. House , en el capítulo “House’s head”, en el que el irreverente médico se mete en un tanque de aislamiento para tratar de recordar algo sobre un accidente de ómnibus en el que estuvo. Y por supuesto, está la película Estados alterados, en la que el protagonista, luego de ingerir sustancias psicotrópicas, se mete en uno de estos tanques para investigar en profundidad la psique humana.

Ahora, lejos de los orígenes de experimentación psíquica que el científico John C. Lilly, el padre de los tanques de aislamiento, le dio a su invento, y a tono con las terapias que buscan sumar bienestar, los tanques de flotación están asociados a la relajación y al alivio del estrés. Entre los beneficios, el flotario ayuda a paliar dolencias (circunstanciales y crónicas), relaja y disminuye las contracturas, alivia el insomnio y mejora la circulación.

Pensé que el momento de iniciación no podía ser mejor. Desde hacía unos días venía arrastrando muchos dolores, consecuencia de una clase de gimnasia demasiado intensa para mi cuerpo poco entrenado.

Además del flotario, en la casona de Boedo funciona el consultorio del doctor Jorge Janson, un médico clínico formado en el Hospital Italiano, que está convencido de que la medicina debe ser más humanística y de que la única forma de lograr bienestar es cultivando la salud. Hay muchas formas de hacerlo. El flotario, dice, es una de ellas. La acupuntura, técnica en la que se especializa, es otra.

Llegué cuando caía la tarde. Me recibió Elvia, la secretaria, con una amplia sonrisa y enseguida me acordé de mi abuela y de todas las abuelas, porque Elvia se parece un poco a todas. Me explicó que debía ducharme antes y después del flotario. También me proveyó de todo lo necesario: una bata, unas ojotas con motivos hawaianos y dos toallas (una grande y otra chica para el pelo). Casi todo, menos la malla que, por supuesto, había traído desde casa. Pero ella pareció leerme la mente y me dijo: “Si querés ponerte la malla no hay problema, pero la mayoría de la gente flota sin ropa”. También me dijo que debía ubicar la cabeza en el lado opuesto de la puerta, donde estaba el sistema de circulación de aire.

Le di las gracias y seguí sus indicaciones. Antes de meterme en la cabina, Elvia me dio una última recomendación: “Al entrar no hagas olas para que no te entre agua en los ojos”. Así lo hice, pero por desgracia, una vez adentro, me olvidé de su consejo y lo lamenté.

Entré. Elvia cerró la puerta no sin antes asegurarme de que podía abrirse desde adentro cuando yo lo quisiera. No es que no lo creí, imposible no hacerlo con esa sonrisa franca, pero quise comprobarlo yo misma. Y sí, la puerta podía abrirse con sólo empujarla. Eso me dio confianza.

Los primeros minutos son pura adaptación. No sólo al agua, sino al silencio y a la oscuridad. Algunos optan por flotar sin siquiera un halo de luz. Yo, por ser la primera vez, decidí dejarla prendida. Pero enseguida me sumí en la oscuridad que surge cuando los ojos se cierran. Lo primero que noté fue que ahí adentro todos los sonidos del cuerpo se potencian. Los latidos, la respiración y el simple acto de tragar saliva se magnifican. Sentí cómo la sal empezaba a adherirse a mi piel, formando una fina película blanca. “Mi cuerpo se confunde con la sal”, pensé.

Quise calcular las medidas de la cabina. Estiré los brazos hacia arriba. Mis dedos no llegaban a tocar el techo, pero estaban muy cerca, apenas a diez centímetros. Después, estiré los brazos hacia los costados. Mis codos se doblaron. Hacia abajo, no había más de 30 centímetros porque se podía tocar sin dificultad el fondo de la cabina. Efectivamente las dimensiones eran pequeñas, no aptas para claustrofóbicos, pero con los ojos cerrados las paredes se agrandan. Con el movimiento natural del agua parece que se recorren metros cuando apenas el cuerpo se mueve centímetros.

También la noción del tiempo se distorsiona. Sabía que iba a estar ahí una hora, pero hubiera jurado que fueron dos, o veinte minutos. Es extraño: uno vive pendiente del tiempo, sólo para poder sentir la libertad de olvidarse de él. Intenté dormirme, pero no lo logré. En cambio, diversos flashbacks e imágenes acudieron a mi mente. El colchón de agua de mi amiga de la infancia. Una cinta rebobinándose, volviendo al minuto cero. Un gran paréntesis. Un pozo oscuro y húmedo. Un campo de girasoles desierto. El vientre materno.

Todo se sucedía sin ninguna conexión aparente, como si fueran retazos de mi conciencia, que pareció despertar de un largo letargo. Porque aunque parezca contradictorio, cuando uno se aísla en este tipo de cabinas experimenta el despertar de la conciencia. Sólo allí, en el aislamiento sensorial más absoluto, se es consciente de las presiones que el cuerpo y la mente soportan.

En un momento decidí abrir la puerta de la cabina. Sentí que ya era suficiente por esta vez. Allí estaba Elvia, que venía a buscarme. Tardé en acostumbrar mis ojos nuevamente a la luz, y mis oídos a los sonidos. Pensé que así se sentiría un bebe al abandonar el vientre materno. La gran diferencia es que yo sabía qué me esperaba al salir de ahí. Un mundo ruidoso, alocado, frenético, pero conocido.

Esa noche soñé que dormía en un colchón de agua.

Relato de un Flotante publicado por LaNación.ar

El éxito es la meta, la herramienta la meditación

Muchas personas creen que la meditación es solo para hippies o para señoras pensionadas, pero lo cierto es que es una práctica muy común entre empresarios y ejecutivos.

En Sudáfrica y en Estados Unidos existe tal claridad frente a los beneficios de la meditación, sin importar la técnica, que se han creado programas oficiales para enseñar esta práctica en escuelas públicas. Niños con problemas de atención y de rendimiento académico desarrollan habilidades valiosas sentándose en silencio unos minutos cada día, por eso no es sorprendente que muchos empresarios reconocidos y exitosos también hayan incorporado este hábito en sus rutinas.

Estudios diversos han encontrado que entre los beneficios de meditar se encuentran la mejoría en la capacidad de concentración, el incremento de la memoria y el desarrollo de la inteligencia emocional. Si bien estas habilidades son importantes por separado, en conjunto contribuyen a la creación de perfiles de líderes que apoyan a sus equipos para la consecución de objetivos organizacionales.

Mejor que relajarse o que ver una película

Muchas personas con trabajos exigentes y estresantes optan por actividades de relajación y de entretenimiento como los masajes y los deportes, alternativas que aunque traen beneficios no siempre se traducen en efectos sostenidos en la productividad y en la satisfacción laboral, precisamente lo que ocurre con la meditación.

Sin importar si se trata de mindfulness o meditación trascendental, muchos de los que han intentado estar en silencio y quietud unos minutos cada día comprueban las ventajas que meditar lleva a sus vidas. Así parezca “una obligación más” o una moda que cada tanto vuelve, la meditación es un hacer nada que hace mucho, como lo explica Arianna Huffington, una de las fundadoras del periódico The Hufftington Post: “Aunque he sabido de sus beneficios desde que era adolescente, encontrar tiempo para meditar siempre era un desafío, porque tenía la impresión de que tenía que “hacer” la meditación. Y no tenía tiempo para otra obligación. Afortunadamente un amigo me hizo ver que no “hacemos” la meditación, la meditación “nos hace”. Eso me abrió una puerta. Lo único que hay que “hacer” al meditar es nada.”

El día a día de gerentes y ejecutivos está lleno de imprevistos que cargan el ambiente con ansiedad y situaciones que parecen desesperadas, es en estos escenarios donde las habilidades que se desarrollan a través de la meditación tienen cabida. Las personas que meditan descubren a menudo que su tolerancia frente al estrés y su creatividad se incrementan. Se ponen en el lugar de un cliente o de un colega con más facilidad, lo que los lleva a ser más empáticos, además su pensamiento divergente aumenta, ese que se necesita para responder preguntas capciosas del tipo ¿cuántos usos puedes darle a un pitillo?, además del obvio claro está.

Si todavía crees que sentarte en silencio a “no hacer nada” es igual a perder el tiempo, te dejamos estos testimonios de gerentes que han hecho de la meditación una parte importante de sus vidas:
Chirag Patel, Gerente General de Amneal Pharmaceuticals and Ernst afirma que la meditación le ayuda a sentirse más conectado con sus clientes: “En tus negocios empiezas a conectarte con tu cliente como si fuera de tu familia, más que como si estuvieras haciendo una mera transacción de negocios.” Patel cree que este efecto también afecta las relaciones que se tienen con colegas y personal corporativo en general.

Peter Cooper, fundador de Cooper Investors, atribuye su habilidad para invertir sabiamente a su práctica meditativa: “Ser un inversionista requiere transformar grandes cantidades de información en unas cuantas conclusiones relevantes. Meditar me ha ayudado a descartar la información interesante pero innecesaria y a enfocarme en unas pocas cosas que hacen la diferencia en las ganancias a largo plazo de las inversiones.”

Robert Stiller, fundador de Green Mountain Coffee Roaster, en 2008 dijo a Bloomberg News que con frecuencia llevaba un instructor de meditación a las oficinas de su compañía, ubicada en Vermont: “Si meditas puedes ser mucho más efectivo en una reunión. La meditación te ayuda a concentrarte mejor y a completar tus tareas.”

Nancy Slomowitz, gerente general de Executive Management Associates, redujo los costos del seguro médico de su empresa ofreciendo clases de meditación transcendental a sus empleados: “La meditación trascendental produce beneficios tangibles y prácticos tanto para sus vidas profesionales como personales. El ambiente laboral pasó de ser tóxico a armonioso, entre otros cambios positivos. Y sorprendentemente, el costo del seguro médico de la compañía en realidad bajó debido a la reducción de las quejas de salud de los empleados.”

Marnie Abramson, propietaria de la firma de bienes raíces Tower Companies, cree que “organizar un curso de meditación trascendental para los empleados es probablemente la forma más rápida, más fácil y menos costosa que se puede imaginar para aprovechar su talento”.

Y entonces, ¿te animas a meditar?

Fuentes: businessinsider.com/ y hbr.org

Consejos de un multimillonario para saber qué es importante

Establecer prioridades es uno de los pasos más importantes para alcanzar los objetivos importantes que te planteas en la vida pero ¿cómo haces para saber qué es importante y qué no? Parece fácil hacer esta diferenciación, sin embargo muchos nos enredamos cuando tenemos que decidir qué hacer ya y qué dejar para después. Si además multiplicas esta situación por todas las actividades que tienes pendientes, elegir por dónde empezar puede ser un desafío.

Una técnica muy eficiente para saber que todos los días estás trabajando para alcanzar tus metas es la denominada MIT, por sus siglas en inglés (Most Important Task). Plantea que en lugar de intentar completar diariamente docenas de pendientes, lo más recomendable es enfocarte en al menos una actividad o tarea importante, mejor todavía si es la primera que haces apenas empiezas a trabajar, pues en la medida en que la jornada avanza, aumenta la probabilidad de que surjan asuntos imprevistos que demandan ser resueltos cuanto antes, o de que la dejes de lado por cansancio.

¿Qué es importante para mí?

En una conferencia que el empresario Warren Buffett dio a estudiantes de secundaria de Omaha, Nebraska, al final de la década de 1990, los animó a hacer el siguiente ejercicio:

Escribir en una hoja, en forma de título, dos nombres, el de la persona que más admiras y el de la persona a la que nunca querrías parecerte y, debajo de cada nombre, un listado de características, positivas y negativas de cada una. Esta información te ayuda a identificar las actitudes y las habilidades que debes cultivar para convertirte en la persona que más admiras, que al cabo de un tiempo se espera seas tú mismo.

Hacer este ejercicio no solo te ayuda a saber qué es importante para ti sino que te da sentido de orden y prioridad, especialmente cuando tienes muchas tareas por delante. Si lo que quieres hacer está en sintonía con la personalidad de aquella persona a la que quieres parecerte, con las que caracterizan a ese ejemplo a seguir, vas por buen camino, si no es conveniente que hagas una pausa para darte cuenta de qué puedes cambiar y cómo debes hacerlo.

En esta conferencia Warren Buffett también habló de la importancia de hacer lo que te gusta en lugar de lo que es rentable, un consejo que llama la atención viniendo de un millonario. Buffett explicó que no tenía mucho sentido dedicarte a algo por el simple hecho de que da plata. A la larga será muy difícil que te comprometas de corazón con una profesión, con un trabajo o, en general, con una actividad si lo haces únicamente buscando una recompensa económica. Tener esto presente también puede ser útil a la hora de saber cuáles son tus prioridades.

Ahora quizás no puedas despedir a tu jefe para dedicarte a crear el proyecto de tus sueños pero capacitarte, reunirte con personas que piensan como tú o cualquiera que sea la actividad de la que necesitas ocuparte para llevar a cabo tus planes no debe quedar enterrada bajo la montaña de las tareas cotidianas.

Recuerda, importante es aquello que tiene un impacto directo en tus metas a largo plazo, por lo tanto es tu prioridad. Revisa tu lista de pendientes bajo esta luz, así podrás saber qué debes completar sí o sí, qué puedes delegar y qué puedes descartar sin sentir culpa ni preocupación.

Si quieres ver la charla que mencionamos te lo compartimos a continuación:

SER UNO CON EL TODO

Bien lo dijo el astrofísico Neil deGrasse: no es que el universo esté allá y nosotros acá; nosotros estamos en el universo como el universo está dentro de nosotros.

…y si has flotado antes probablemente lo has sentido.

Quien recuerde la sensación en el vientre materno, quien haya experimentado situaciones místicas ó situaciones de inmenso placer, probablemente ha vivido esta sensación que Sigmund Freud describió como “completitud oceánica” o “sentimiento oceánico”.

Este estado de “sentimiento oceánico” es caracterizado por la sensación de ser uno con el todo.

Freud lo definió como una sensación de totalidad en el que no existen barreras, donde se siente la pertenencia al universo entero: Una sensación de eternidad, completitud e inmensidad sin límites. Una sensación donde no hace falta absolutamente nada y se está conectado con el todo.

Es lógico pensar que fuera una sensación del diario vivir, teniendo en cuenta que estamos conectados con el universo partiendo del átomo, que como funciona el universo a nivel macro, galáctico y universal, trabaja a nivel micro y molecular. Que tal como interactúan y se forman las neuronas en el cerebro, interactúan millones de galaxias en el espacio.

Se dice que el ser humano pasa el resto de su vida buscando este sentimiento vivido en el vientre de su madre. Encontrarse con él es definitivamente maravilloso. Nunca olvides que todos estamos conectados con lo que nos rodea a nivel energético, químico y atómico.

Entenderlo, y más allá, sentirlo, puede cambiar tu vida y la forma en que interactúas con tu entorno. Es una hermosa enseñanza de humildad.

Hasta pronto y ¡buen flote!

Gravedad CERO
Centro de Flotación

Kaizen, un paso más cerca del éxito

Si buscas kaizen en un diccionario de palabras en japonés vas a encontrar una definición equivalente a “mejoramiento”, nada más, sin embargo esta palabra está en el origen de los procesos de producción de altísima calidad que han hecho sobresalir a este país.

Kaizen no sólo se ha transformado en una filosofía de mejoramiento continuo que se aplica en fábricas, organizaciones y sesiones de terapia psicológica, sino que ha sido el punto de partida para la creación de sistemas que logran mejores resultados en todo tipo de áreas.

Aplicar el kaizen es muy sencillo. Aunque se ha creado una industria en torno a esta palabra, que promociona asesorías especializadas y entrenamientos profundos para aplicarla en organizaciones inmensas, tú puedes adoptar sus principios para que puedas aprovechar sus beneficios. Estos son los pasos a seguir:

Ya sea que quieras hablar un idioma nuevo, terminar de leer un libro que compraste hace meses o vivir en espacios más ordenados el kaizen es una aproximación muy útil para lograr estos objetivos.

  1. Observa tu entorno pero obsérvalo en serio. Fíjate en qué podrías mejorar. Para aprender un idioma nuevo puedes seguir la norma de entender el significado de una palabra nueva cada día, pero solo una y hacer esto todos los días. Con el paso del tiempo verás cómo se multiplica tu vocabulario.
  2. Fragmenta tu objetivo. Muchas veces sientes que fracasas al intentar cumplir una meta porque sobreestimas lo que puedes hacer en un mes o un año pero, simultáneamente, subestimas lo que puedes hacer día a día. Si quieres bajar 10 kilos plantéate la posibilidad de hacerlo en 10 meses y no en uno, acercarte de este modo a tu objetivo hace más fácil modificar hábitos y sostener el cambio positivo a lo largo del tiempo. Si por el contrario, decides bajarlos todos de golpe con una dieta que te mata de hambre lo más probable es que el día 5 la odies y no quieras saber nada de ella.
  3. Encuentra otros aspectos para mejorar. Después de celebrar tu primer logro continuar con el mejoramiento va a ser más sencillo, por lo tanto será un buen momento para analizar qué otras áreas de tu vida podrían beneficiarse con este método. Mantente alerta a los pequeños cambios que puedes ejecutar a diario, así en unos meses podrás mirar con orgullo el camino que recorriste.

Por último recuerda que éxito es aquello que te hace feliz, búscalo, defínelo y si la definición no te convence bórrala y empieza a crear otra hasta que encuentres una que te satisfaga.

Para saber más de kaizen te recomendamos el libro de Masaaki Imai, Kaizen La clave del éxito japonés

15 curiosos y fascinantes datos acerca del cerebro

En la última década hemos aprendido más acerca del cerebro humano que en casi toda la historia de la humanidad. En gran medida se debe a los avances en la neurociencia, sobre todo en el uso de tecnologías nuevas como las máquinas de resonancia magnética funcional (fMRI).

La medicina moderna recolecta una enorme cantidad de datos, provenientes un sinfín de estudios e investigaciones, pero parece que el proceso de interpretación no logra seguirle el ritmo.

Aunque seguimos avanzando en el conocimiento del cerebro humano, mucho permanece detrás del velo del misterio.

Eso sí, ahora sabemos que muchas ideas que por años se creyeron hechos irrefutables, ahora son mitos que han quedado al descubierto (no, no utilizamos únicamente el 10% de nuestro cerebro).

Además, no nos queda duda que el cerebro es impresionante y por eso aquí te compartimos 15 datos curiosos y fascinantes que debes conocer:

1. El cerebro no siente dolor:

El cerebro es la herramienta que utilizamos para detectar el dolor. Cada vez que un receptor de dolor de cualquier parte del cuerpo se activa, ya sea porque sufriste un golpe o una herida, un impulso viaja por tu médula espinal hasta el cerebro. Entonces tu cerebro envía una señal de dolor.

Sin embargo, el cerebro por sí mismo no tiene receptores de dolor. Así que la anestesia que se utiliza para ejecutar una cirugía al cerebro es para evitar que sientas dolor en el cuero cabelludo, las membranas que recubren el cráneo y que protegen al cerebro mismo.

2. Representa el 2% de peso corporal, pero usa el 20% de la energía

La alta actividad metabólica del cerebro hace que consuma mucha energía. Esta energía se utiliza para apoyar los procesos necesarios para el mantenimiento de la respuesta adecuada de las neuronas en funciones transitorias y en constante cambio del cerebro. De igual forma, para su funcionalidad sostenida.

3. El cerebro es 73% agua y deshidratarte te hace más tonto

No importa si la deshidratación es moderada o intermedia, igual va a afectar negativamente en tu desempeñoDeshidratarte tan solo un 2% hará que te sea sumamente difícil cumplir con tareas que requieren atención, habilidades psicomotoras y de memoria a corto plazo. Una razón más para llevar contigo una botella con agua todo el tiempo.

4. Es el órgano más graso del cuerpo

Tu cerebro pesa cerca de 3 libras, pero si le retiras toda el agua, cerca del 60% de su peso en seco es grasa. Para mantener la habilidad de desempeño de este órgano es importante consumir grasas, pero no de cualquier tipo, específicamente ácidos grasos del tipo Omega 3. Te recomendamos optar por las nueces y el salmón.

5. Un cerebro puede contener no menos de 86 billones de células cerebrales

La cantidad exacta de neuronas que tiene un cerebro es muy difícil de saber con certeza, pero el cálculo más modesto de todos indica que al menos contiene 86 billones. En un trozo de cerebro del tamaño de un grano de arena hay 100 000 neuronas y ocurren un millón de sinapsis para comunicarse unas con otras.

 

6. Hay más de 10 000 tipos específicos de neuronas

Estas pequeñas células cerebrales están todo el tiempo enviando y recibiendo información entre ellas  y ayudándonos a procesar el mundo. No todas las neuronas son iguales, porque para procesar distintos tipos de información se requieren distintos tipos de neuronas. Qué bueno que contamos con una variedad de más de 10 000 diferentes.

 

7. El asombroso cerebro de Albert Einstein

Contrario a la creencia popular, el cerebro de este genio no era más grande. En realidad, pesaba 10% menos que un cerebro normal. Eso sí, la densidad de neuronas en su “pequeño cerebro” era mayor que la de cualquier cerebro normal.

 

8. El cerebro no hace múltiples tareas a la vez

Intentar ejecutar varias tareas a la vez te hace menos productivo, porque tu capacidad de atención, aprendizaje, desempeño y memoria a corto plazo cae estrepitosamente. Lo que sucede es que tu cerebro en lugar de hacer varias cosas a la vez, está saltando de una tarea a otra, como cuando se juega ping pong, pero no las ejecuta a la vez.

 

9. Hacer dieta vuelve a tu cerebro un caníbal

Un estudio hizo importantes hallazgos acerca de cómo las células cerebrales se alimentan de pequeños trozos de sí mismas cuando no comes lo suficiente. Es por eso que hacer dieta es tan difícil. Bajar de peso no representa matarte de hambre, sino comer saludable, asegurándote de consumir los nutrientes necesarios para que tu cerebro no se coma a sí mismo.

 

10. Utilizamos todo el cerebro, no solo el 10%

Los escáneres cerebrales demuestran que utilizamos todo el cerebro casi todo el tiempo, aún si estamos dormidos. Algunas partes incluso se especializan en ciertas tareas específicas.

 

11. El alcohol no mata las neuronas, pero sí las incapacita

Beber alcohol ha sido tachada como una actividad que mata las neuronas, pero esto no sucede en realidad. Eso no significa que el alcohol no sea dañino, porque lo que sí hace es dañar el tejido conectivo de las neuronas. En otras palabras, aunque sigan vivas ya no pueden funcionar, la diferencia no es mucha al final. Mejor mantén limitado el consumo de alcohol.

 

12. Tu cerebro te engaña cuando intentas recordar

Los recuerdos no son una fuente confiable de información precisa. Tu cerebro los va a modificar basándose en emociones, motivaciones, marcadores somáticos, cotexto y frecuencia de ocurrencia de la experiencia.

 

13. El cerebro toma el control sin avisarte

Cerca del 95% de tus decisiones las tomas de forma subconsciente. Tu cerebro funciona de tal forma y con tanta eficiencia que ni te enteras de lo que está pasando allí. Imagínate que sólo el 5% de las veces estás realmente consciente de tus decisiones de compra, de allí la importancia del neuromarketing.

14-. Los teléfonos inteligentes está matando tu cerebro

Más de 140 distintas proteínas en el cerebro son impactadas negativamente por la exposición a frecuencias electromagnéticas, tales como las que emiten los teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos.

15. El cerebro no es sólido

En realidad, el cerebro tiene una consistencia parecida a la de un tofu suave o una gelatina, es bastante frágil. Aún así, se las arregla para mantener su multitud de arrugas, porque esto le da mayor área de superficie en un espacio pequeño.

Fuente: Neuromarketing.la